Necesitaba irme de ese lugar y necesitaba hacerlo ya. Tenía que aprovechar cualquier oportunidad de desaparecer y hacerlo sin pensarlo dos veces. Mis posibilidades eran iguales a cero, pero me daba igual. Me había acostumbrado tanto a bajar escalones en mi vida que el hecho de seguir bañando mi moral en mierda era algo que no me importaba.
Retomé el contacto con mi amigo el de “…pero esta vez es de verdad”. Seguramente tendría a otro de sus extraños amantes de la sauna con el que sorprenderme y así, de paso, aprovechar para tener un poco de contacto humano. Para ese fin de semana me tenía preparada una reunión de amigos. Un grupo de gente de otra ciudad que venían a pasar el fin de semana y a visitarle, ya que se conocían desde hacía bastante tiempo.
Dentro de ese grupo donde todos eran iguales, se vestían igual, hablaban igual y todo igual -osos a fin de cuentas-, destacaba un chico de apariencia bastante juvenil y que resultó ser mayor que yo. Un sentido del humor bastante ácido, cosa que me encantaba, y muy divertido. No era el tipo de hombre que me pudiera gustar normalmente… pero algo tenía que no le quitaba el ojo de encima.
Después de tirarle los tejos de la manera más descarada delante de todo el mundo, muy en mi línea, mi amigo, que siempre fue muy de estar con la oreja pegada a todas las conversaciones posibles aunque estas estuviesen siendo realizadas todas al mismo tiempo, al ver mi constante ataque a este chico dijo, “Y porque aún no has visto al novio. Entonces te vas a quedar muerta”. Así que tenía novio y además me iba a gustar. Este chico sonrió después del momento confesión de mi amigo, por lo que pude prever que este novio no iba a tener problema con mis ataques.




[...] and the City: 36 – Pareja + 1 Escrito por El Gato el 11 de enero de 2012 0 Y no, no me equivoqué. Muy grandote, muy guapo, muy joven y con una cara de niño malo de esas que harían babear al [...]
Tu valoración:
0
0
[...] semana se encendió una lucecita. Me dijeron de ir a visitar a otro de los osos del grupo. Este era uno de los que vino de visita no hacía demasiados meses, justo cuando conocí al novio del jovencito. Qué decir de este hombre. [...]
Tu valoración:
0
0