‘BATC – Familia’: 27 – Directo a la cara

Power Patada

Sacado del armario a patadas, harto a hostias, humillado y nuevamente encerrado en él. ¿Qué venía ahora? Desencantado con la misma vida, el suicidio era una idea que no dejaba de dar vueltas en mi cabeza. Pero siempre he sido cobarde y la muerte ha sido algo que siempre me ha hecho temblar. Además, siempre que tenía un momento de estos, en el peor momento aparecían en mi cabeza todas las cosas que tenía ganas de hacer, de conseguir, y acababa repitiendo las mismas palabras: “No sois tan importantes como para que yo desaparezca”.

Los siguientes meses… años… fueron un continuo tira y afloja en el que yo sacaba mi lado más rebelde cuando me hartaba de ser nadie y mi padre aprovechaba para soltarme algún castañazo aderezado con el insultito habitual en estos casos. Recuerdo una tarde en la tienda en la que me negué a hacer algo, no recuerdo el qué. Lo que sí recuerdo fue que conseguí sacar lo peor de mi padre. Él ya lo había hecho conmigo años atrás. Y no sólo eso, sino que además yo seguía siendo “heterosexual” por obligación de él, al menos estando con la familia. Por lo que la guerra era continua. Yo me quedé sentado frente al mostrador. Acababa incluso de reírme de mi padre, en su cara, por sus gestos cuando se enfadaba de verdad. No lo vi venir. Su pie aterrizó en mi cara con toda la saña del mundo. Una vez me pateó la cabeza, soltó un “maricón” con los dientes apretados que pude sentir más aún que la patada. Lo que él no esperaba era que yo me sonriera, me limpiara la cara con la manga, me cruzase de brazos y le dijera entre risas, “Ahí te vas a quedar esperando a verme llorar”.

Momentos como este hubieron varios. No demasiados. Todos me los gané a pulso, lo reconozco, y no me importa. Yo me sentía una mierda por culpa de ellos y esperaba que ellos se sintieran igual por todo lo que estaban haciéndome.

Muchos se preguntarán que por qué cuento todo esto cuando, en teoría, está todo superado. Resulta que todo esto está superado a la manera de mi familia, al modo “me olvido de todo y niego lo que pasó”. Una vez arreglado con mis padres –habían pasado como cinco o seis años-, quise hablar con mi padre al respecto de este tema. Buscaba una disculpa. Pero lo que encontré fue una acusación de estar mintiendo. Para él –para ellos- eso nunca pasó. Quizás habré cambiado alguna palabra, habré suavizado algunos comentarios y omitido otros. Pero ni exagero y ni mucho menos miento.

‘Bear and the City’ – Síguelo desde el capítulo 1
Imagen – Defondos

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El Gato

Bloguero adicto y redactor del grupo Actualidad Blog desde el año 2009. Un gay no vive sólo de Madonna y Kylie, por desgracia. También existen... Ver perfil ›

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