Bear and the City: 10 – Realidad

Ahora tocaba encontrar mi sitio. Antes de toparme con internet y descubrir a los osos, tuve dos parejas. Una duró ocho meses y la otra dos años. Para lo jóvenes que éramos he de reconocer que no fue nada mal la cosa, ya que con el segundo chico llegamos a vivir juntos y vivir bien. Pero como siempre digo, “cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre” y los caracteres incompatibles acaban chocando.

Estas dos relaciones me sirvieron para poder experimentar lo que todo adulto reciente desea: la desilusión, la desesperación y el dolor real de un corazón roto. Quién me mandaba a mí salir del armario, si una vez fuera, todo era igual de mierda que viviendo dentro. Pero claro, sólo a mí se me podía ocurrir que todo en la vida debía venir hecho y solucionado. Es lo típico de la juventud. ¿Quién no quiere una vida de película, donde todos cantan y disfrutan de un final feliz? He ahí el proceso de la madurez. Aprender a cargar con kilos y kilos de mierda, la mayoría cagados por ti y tu no pensar las cosas dos veces, para luego pegarte otra media vida limpiando todo y así terminar con la tortura que es rememorar los errores una y otra vez.

No sé si me entenderéis, pero escribir todo esto me está sirviendo para encontrarme mejor conmigo mismo. A medida que voy escribiendo, voy entendiendo algunos momentos que aún tenía en el aire sin resolver. Quizás aún no me había sentado a pensarlos de verdad para buscarles un remedio.

Verás que al final me toca pagaros y todo.

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El Gato

Bloguero adicto y redactor del grupo Actualidad Blog desde el año 2009. Un gay no vive sólo de Madonna y Kylie, por desgracia. También existen... Ver perfil ›

3 comentarios

  1.   Kamaji dijo

    Claro que se te entiende, Gato. Cuando uno repasa los momentos vividos, vistos con la perspectiva y el desapego que te da el tiempo, siempre (o casi) se acaba encontrando bien, pudiéndose conocer mejor a sí mismo y liberándose de algunos fantasmas del pasado que nos pueden acompañar, incluso atormentarnos, por quererlos mantener encerrados en un cajón, intentándolos olvidar.

    Un abrazote muy grande, Gatito. 😉

    Hosaka Kamaji

  2.   PaOsos dijo

    Siempre he pensado en salir del armario al 100%, pero hay muchas cosas que me hechan para atrás, todo parece muy bonito, lo ves en las pelis, en las parejas de la tele, en fin, en otras personas con otros mundos que no es el tuyo….
    En mi mundo “hetero” no me compensa salir del armario….demasiados contras, asi que prefiero seguir como estoy…mi circulo mas proximo sabe lo que soy y como soy…y me basta….a los demas no les interesa con quien me voy a la cama….es simplemente un consejo a quienes tienen dudas…primero obseva tu mundo, y despues ve modificandolo a ti…no tiene por ke ser un zas!!! venga soy gay!!! a bombo y platillo….no hace falta.
    Un saludo Gato me gusta tu blog

  3.   Gato dijo

    Hola PaOsos. Lo mío fue una necesidad en un momento específico. Entiendo perfectamente tu posición. Lo importante no es hacer lo que haga todo el mundo. Lo importante es hacer lo que tú necesites para ser feliz. El resto no ha de importarte, ni a ti, ni a nadie.

    Feliz año.

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