Gays y Maricas y Viceversa o el poder de un insulto (II)

El siguiente ejemplo se vivió el viernes pasado -mismo programa, parece mentira- cuando en la entrevista a otro ex concursante de ‘Gran Hermano’, esta vez a Gerardo Prager, por la supuesta ruptura de su relación con otra gran hermana de su edición, Saray, al ver Jorge Javier Vázquez que la entrevista no iba a ninguna parte, este invitaba al entrevistado a abandonar el plató. Gerardo se daba la vuelta y se iba. Y en el camino, aun y sin micrófono, se leyó en sus labios como llamaba al presentador “maricón”.

No me puedo creer que estando en pleno año 2010 aun continúe este eterno proceso de adaptación. ¿Es culpa de esa gente por ser unos retrógrados homófobos en estos días o es culpa nuestra por dejar que nos afecte el escuchar de fondo “ese es el marica” o en tu soberana cara “maricón” sin venir a cuento?.

Y lo mejor está por llegar, pues rozamos el mes de abril y el verano está aquí al lado. A saber que prepararán los de ‘Intereconomía’ cuando lleguen las fiestas del ‘Orgullo’. Aunque lo mismo nos sorprenden con el mismo vídeo del año pasado.

“ORGULLOSOS DE QUÉ” Orgulloso de ser mejor persona que todos ustedes.

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El Gato

Bloguero adicto y redactor del grupo Actualidad Blog desde el año 2009. Un gay no vive sólo de Madonna y Kylie, por desgracia. También existen... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   Antonio Bonilla dijo

    Soy hetero pero me he criado con un marica desde chico en un pueblo pequeño donde breaban a hostias al que sacaba un pie del plato.
    La igualdad que buscáis no se consigue haciendo días del orgullo de nada,con plumas y floripondios por todas partes. La igualdad se consigue trabajando y dándose a respetar, no sacando un “día especial” por nada. Realmente me sentiría discriminado si siendo gordo, calvo y bombero alguien sacase el “día especial para gordos”, el “día especial para calvos” o el “día especial para los bomberos”, como si los gordos, calvos o bomberos no fuera gente normal y respetable como cualquiera.
    Desde el momento en que le ponéis la etiqueta “gay” a todo lo que hacéis vosotros mismos os discrimináis. Desde el momento en el que criticáis a una sociedad como la española, de los pocos países del mundo que permiten el matrimonio homosexual, y os calláis ante el trato que se da al tema en Irak, por poner un ejemplo, vosotros mismos os hacéis perder el respeto.
    Tienes razón en tu artículo porque no ofende quien quiere sino quien puede y la palabra que en castellano, no en inglés, designa a un homosexual es marica o maricón (que suena a bóveda, como decía un amigo mío… también marica, por cierto).

    1.    El Gato dijo

      Hola Antonio. Completamente de acuerdo contigo pero también con respuesta lo comentado por ti. En mis 36 años y 5 de casado, aun no he pisado las fiestas del Orgullo por no haberlo sentido necesario. Siempre digo que hay que vivir “orgulloso” de lo que uno es todo el año. Pero también te digo que, por ejemplo, este año, después de ver diferentes comportamiento, actitudes y comentarios, en televisión y radio, siempre en tono burlesco, con unas ínfulas de poder y desprecio hacia el colectivo LGBT, vanalizando con la anulación de la ley de matrimonio homosexual, el comentario del orco de Intereconomía de “chica, chico, chique”, el intento fracasado de la Botella de pisar las fiestas del Orgullo, gran fuente de ingresos para la ciudad, reconozco que, por primera vez, he tenido el arranque -aunque se quedó en eso, ya que no me pilla cerca precisamente y no estamos para gastar- de ir a levantar la voz y hacerme respetar. Vivo, trabajo, sufro y pago como todo el mundo, por lo que exijo que se me trate como a todo el mundo. Como no lo consigo… porque no lo conseguimos… creo que es normal el derecho a pataleo.

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