e-Cruising: el ciberligoteo estaría acabando con el ambiente gay tradicional

Ciberligoteo grindr gay

Las nuevas tecnologías están cambiando la manera en que las nuevas generaciones de homosexuales se relacionan. La revolución que han significado las aplicaciones sociales de geolocalización (redes sociales con GPS) como Grindr y Bender que, complementadas con potentes móviles tipo smartphones que existen hoy día, han ofrecido una nueva dimensión en el encuentro social de los gays en todo el mundo.

Si los portales de encuentros en internet como Gaydar, Gayromeo o Manhunt habían sido una herramienta para el ligoteo online durante los últimos años, las redes sociales de geolocalización como Grindr, dieron la vuelta de rosca para simplificar de manera extrema la manera de hacer nuevos contactos próximos al usuario y hacerlo de manera instantánea. Esta nueva tendencia de hacer contactos a través del móvil ha provocado que los homosexuales se encuentren y se relacionen de otra manera a la conocida hasta hace pocos años, es decir en sitios de ambiente, bares, discotecas, etc., trayendo como consecuencia el acelerado declive de estos tradicionales puntos de encuentro.

El directorio Gayellow Pages ha publicado estadísticas recabadas en diferentes ciudades de Estados Unidos en las que se puede comprobar como en los últimos diez años ha disminuido la cantidad de bares gays entre un 30 a un 50 por ciento en ciudades estadounidenses como San Francisco, Nueva York, Atlanta o Seattle. Para los contrarios a esta nueva ola tecnológica del e-Cruising (ciberligoteo), las nuevas formas de encuentro harán perder la visibilidad social del colectivo gay obtenida en las últimas décadas, llevando a la decadencia al llamado “ambiente gay tradicional”.

Más información – Grindr deja al desnudo a los conservadores republicanos
Fuente – Ocio Gay
Foto – Manopink

Te puede interesar

Categorías

Internet, Tecnología

El Gato

Bloguero adicto y redactor del grupo Actualidad Blog desde el año 2009. Un gay no vive sólo de Madonna y Kylie, por desgracia. También existen... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *